Donde todo comenzó: una breve historia de la serigrafía
Los orígenes de la serigrafía se remontan a la antigüedad; ¿cómo llegó a convertirse en la próspera industria que es hoy?
El esténcil prehistórico: el precursor de la serigrafía
Muchas personas remontan los orígenes de la serigrafía a los albores de la humanidad. Desde que el hombre comenzó a crear imágenes en las paredes de las cuevas, ya se usaban los esténciles. Por todo el mundo, el hombre primitivo encontraba formas innovadoras de recortar esténciles y aplicar pintura. A medida que las herramientas y la tecnología evolucionaron, las personas empezaron a encontrar formas de crear mejores esténciles para aplicar imágenes a una infinidad de superficies. A medida que las personas evolucionaron, el esténcil se usó durante la Edad Media para decorar de todo, desde papel tapiz hasta naipes. Como sabemos, el esténcil se sigue usando de muchas maneras hoy en día, y una de las aplicaciones más populares es la serigrafía.
La seda: la primera impresión con "malla"
El uso de mallas de seda en la impresión se remonta a China y Japón, probablemente alrededor de finales del siglo X d. C. La seda se usaba como medio para el esténcil. La seda se estiraba entre esténciles de papel y se usaban cepillos para forzar el paso de la tinta. El folclore de la serigrafía atribuye al inglés Samuel Simon el haber tomado el concepto de la impresión con malla de seda y modernizarlo. Inspirado por las estampas asiáticas, se dice, Simon buscó una forma de crear sus propios esténciles de malla de seda para reproducir imágenes rápidamente.
La revolución de la serigrafía del siglo XX
Al mismo tiempo que Simon desarrollaba sus técnicas de serigrafía, los impresores estadounidenses también buscaban formas de crear imágenes con mayor facilidad y rapidez. Las patentes relacionadas con la serigrafía se presentaban a un ritmo acelerado. Los impresores comenzaron a usar fotoemulsiones para crear esténciles endurecidos sobre las mallas. Los impresores descubrieron que era posible crear imágenes multicolores usando la serigrafía. Su arduo trabajo e innovación demostraron valer la pena: los carteles serigrafiados se hicieron populares en la publicidad de películas y en la propaganda política. Para la Segunda Guerra Mundial, todo, desde camisetas militares hasta tanques, se marcaba mediante serigrafía.
La modernización de la serigrafía
La serigrafía, tal como la conocemos hoy, realmente se afianzó durante la década de 1960. Artistas como Andy Warhol crearon serigrafías que elevaron esta forma de arte a un pilar de la cultura pop. Al mismo tiempo, se desarrolló una máquina rotativa para imprimir camisas de boliche. Por supuesto, se descubrió que la máquina podía usarse para crear imágenes en casi cualquier sustrato. Varias empresas compraron licencias para la tecnología y, el resto, como dicen, es historia.
El futuro de la serigrafía
Por supuesto, la serigrafía ha recorrido un largo camino desde que se "modernizó" en la década de 1960. La tecnología informática, las tintas de efectos especiales, las prensas totalmente eléctricas y las unidades de flash de cuarzo son todos elementos que no podrían haberse imaginado en el siglo pasado. La verdadera historia detrás de la serigrafía es que es una forma de arte en constante evolución. Los serigrafistas, por naturaleza, son innovadores que siempre buscan crear nuevos efectos y encontrar mejores formas de crear excelentes impresiones. Queda por ver qué nuevas tecnologías traerán consigo la próxima generación de la serigrafía.
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