Errores de principiante: los 5 errores más comunes de los serígrafos novatos
Cuando te adentras en la serigrafía, te das cuenta de la cantidad de factores que intervienen para lograr excelentes impresiones tirada tras tirada. Si sientes que estás haciendo todo bien, pero aun así terminas con errores de impresión, manchas y otros problemas frecuentes, puede que te ayude echar un vistazo a algunos de los errores más comunes que cometen los serígrafos novatos. Vale la pena preguntarse: ¿están algunos de estos errores afectando tus impresiones?
1. No tomarte el tiempo de perfeccionar tus habilidades
El proceso básico de la serigrafía es simple: llenas una malla con esténcil con tinta, pasas una espátula sobre la malla para depositar la impresión y curas la tinta. Pero hay muchos detalles que intervienen para crear impresiones de calidad. Aunque hayas dominado lo básico, ¿cuánto tiempo has dedicado a perfeccionar tus habilidades de serigrafía? Perfecciona tus habilidades de serigrafía tomando clases o talleres, haciendo prácticas con un serígrafo más experimentado, viendo videos instructivos, informándote sobre técnicas y practicando tu oficio. Y no te enfoques solo en la impresión en sí. Aprender a producir mejor arte y mejores esténciles mejorará tus impresiones finales.
2. Seguir las instrucciones del fabricante sin realizar más pruebas
Por supuesto que debes seguir las instrucciones del fabricante para exponer la emulsión, mezclar la tinta y curar la tinta, ¿verdad? Podrías pensar que no puedes equivocarte siguiendo las instrucciones del fabricante, pero los tiempos de curado, los tiempos de exposición y las recomendaciones para diluir la tinta son solo pautas generales. Cuando introduces un nuevo producto, o un nuevo equipo, en tu taller, necesitas probarlo. Debido a las condiciones ambientales de tu taller, la antigüedad y la potencia de los bombillos de tu unidad de exposición, la distribución de la temperatura en tu secador de banda y muchos otros factores, no basta con seguir las instrucciones al pie de la letra. Necesitarás algo de ensayo y error para descubrir qué métodos y ajustes funcionan mejor para tus trabajos de impresión.
3. Usar siempre el mismo equipo y las mismas herramientas
En la serigrafía, hay herramientas y equipos de referencia. Puedes hacer bastante con las mismas mallas de la misma densidad, la misma tinta y las mismas espátulas. Donde los novatos suelen equivocarse es que dependen únicamente de estos elementos básicos, en lugar de explorar para encontrar las mejores herramientas, equipos y tintas para un trabajo en particular. En concreto, ayuda saber qué densidades de malla, tipos de espátulas y tipos de tinta se adaptan mejor a cada tipo de impresión y a cada tipo de sustrato.
4. Ignorar las mejores prácticas de la serigrafía
Es sorprendente el gran impacto que pueden tener las pequeñas prácticas de tu taller en tus impresiones. Las paletas o los cabezales de impresión flojos pueden desenfocar las impresiones o provocar un registro defectuoso. Una prensa con polvo puede crear poros y arruinar tus impresiones. No regular el flujo de aire ni los niveles de humedad en tu taller puede afectar la forma en que se curan las tintas y las emulsiones. Ignorar las mejores prácticas del taller, incluso cuando parecen relativamente menores, puede provocar grandes errores de impresión e incluso frustración por impresiones que simplemente nunca salen del todo bien. Mantén tu taller limpio. Establece procedimientos de mantenimiento semanal para tu prensa, y asegúrate de que las paletas y los cabezales de malla estén bien ajustados antes de cada tirada. Recuerda realizar revisiones periódicas del equipo para asegurarte de que la tensión de la malla esté en el nivel correcto y de que las espátulas no tengan muescas. Realiza siempre una prueba de cada proyecto antes de pasar a producción. Estas sencillas medidas pueden ayudarte a prevenir grandes problemas con tus impresiones serigráficas.
5. No establecer contactos con otros serígrafos
Existe una sólida comunidad de serigrafía dispuesta a ayudarte si lo necesitas. Los proveedores de equipos y tintas, los veteranos de la serigrafía e incluso los talleres que podrías ver como competencia, por lo general, todos quieren apoyarte y verte convertir en un serígrafo exitoso. Te haces un flaco favor si no te propones establecer contactos dentro de la comunidad de la serigrafía. Otros serígrafos pueden ayudarte a resolver problemas, hacerte recomendaciones sobre equipos y suministros y ayudarte con un trabajo, ya sea que necesites pedir prestado un galón de tinta o subcontratar un trabajo porque superas tu capacidad. Formar parte de la comunidad de la serigrafía puede ayudarte a triunfar en tu oficio y en tu negocio.
Si bien estos errores comunes de serigrafía pueden impedir que los novatos produzcan impresiones de primera calidad, la buena noticia sobre los errores es que se puede aprender de ellos. Cuando sabes hacerlo mejor, puedes imprimir mejor. Eliminar estos errores de principiante puede ayudarte a superar el estatus de “novato” en tu serigrafía.