Cómo evitar impresiones defectuosas en serigrafía (y cómo reutilizarlas cuando ocurren de todos modos)
En la serigrafía ocurren errores. Aquí tienes algunos pasos que puedes seguir para evitarlos y limitar los daños cuando suceden.
Aunque ningún taller es 100 por ciento perfecto a la hora de producir impresiones, seguir pasos sencillos para garantizar una tirada de impresión correcta cada vez puede reducir drásticamente la cantidad de prendas —y de tiempo— que pierdes por impresiones defectuosas.
Cómo reducir al mínimo las impresiones defectuosas
1. Realiza una auditoría de calidad
Si no estás satisfecho con la cantidad de impresiones defectuosas en tu taller, la mejor manera de atajar los problemas de raíz es realizar una auditoría de calidad. Comprométete a llevar un registro de cada impresión defectuosa durante un periodo de tiempo determinado. Es probable que encuentres patrones que te lleven a las causas de fondo de tus impresiones defectuosas. Cuando sepas qué provoca tus impresiones defectuosas una y otra vez, podrás corregir esos problemas para prevenir futuras impresiones defectuosas.
2. Revisa tu arte
Nada resulta más frustrante que desechar impresiones por un error en el arte, porque sabes que esos errores son en gran medida evitables. Haz que al menos dos pares de ojos revisen los bocetos y consigue que tus clientes los aprueben para asegurarte de que el arte esté libre de errores gramaticales u ortográficos y de que el arte sea lo que el cliente quería. Cuando entregues el arte, asegúrate de que los colores estén claramente etiquetados utilizando el Sistema de Igualación Pantone o el sistema de color que utilice tu taller para que sepas que los colores que imprimas coincidirán con el arte.
3. Mantén tus prensas y equipos
Si tu prensa no funciona sin problemas, no puedes esperar impresiones perfectas. Antes de cada trabajo de impresión, debes comprobar que los marcos tengan la tensión adecuada, que las raseras estén libres de muescas o defectos y que los paletas estén firmemente sujetas y niveladas. Comprueba que no haya acumulación de suciedad y limpia tu prensa con regularidad, y sigue de cerca todas las recomendaciones de mantenimiento del fabricante.
4. Habla sobre el trabajo
Antes de cada tirada de impresión, debes hacer un repaso rápido del trabajo con tu equipo de impresión. Revisa en qué prendas vas a imprimir, qué colores vas a utilizar, cuántas estaciones debes tener montadas y cualquier otra nota especial del proyecto. Al asegurarte de que todos en el equipo de impresión conozcan todos los detalles del producto, es más probable que cualquier irregularidad, como marcos que falten o la prenda equivocada, se detecte temprano, antes de que termines con camisetas arruinadas.
5. Ajusta tus tiempos y temperatura de curado
Los serígrafos pierden muchas prendas por chamuscado, migración de tinte y curado insuficiente. Todo esto se puede evitar cuando utilizas los tiempos de secado adecuados y las temperaturas apropiadas para tus sustratos. Antes de imprimir, evalúa el trabajo y determina si necesitarás subir o bajar la temperatura de tu secador y la velocidad de la banda transportadora. Si se trata de un sustrato nuevo para tu taller, asegúrate de hacer una prueba bajo el preflash, si es necesario, y a través del secador.
6. Mantén tu taller limpio
Una cantidad sorprendente de impresiones defectuosas —desde manchas en las camisetas hasta poros en los marcos— se debe a un taller desordenado. Reducir la cantidad de suciedad y pelusa en tu taller puede ayudarte a evitar impresiones defectuosas. Asegúrate de que todos tus serígrafos se comprometan a reducir la suciedad, la grasa y la pelusa que pueden estropear las camisetas. Esto incluye mantener las manos limpias, ya que las manos sucias pueden manchar las prendas.
Reutilizar tus impresiones defectuosas
1. Salva las impresiones defectuosas cuando sea posible
Por supuesto, incluso en los talleres mejor gestionados, las impresiones defectuosas ocurrirán. Cuando se produce una impresión defectuosa, el primer paso es determinar si la prenda se puede salvar. Todo taller debería tener una pistola para manchas que elimine puntos sueltos de tinta o manchas. Si hay poros en una impresión, es posible que puedas tapar los agujeros mezclando un poco de tinta adicional y volviendo a curar la prenda. Una impresión con un tacto áspero quizá pueda suavizarse colocándola en una plancha térmica, protegida por una lámina de silicona.
2. Saca provecho de tus impresiones defectuosas
Cuando no puedas salvar una impresión defectuosa, ¡no dejes que las prendas se desperdicien! Puedes cortar las prendas en tiras para usarlas como paños de limpieza en tu taller. Aprovecha cada superficie posible de la prenda mal impresa para futuras pruebas de impresión. Aunque quizá no sean lo bastante perfectas para entregarlas a los clientes, incluso puedes usar tus impresiones defectuosas para crear un catálogo de productos que mostrar a clientes nuevos y potenciales. Si eres especialmente mañoso, puedes confeccionar bolsas de tela para regalar a los clientes cosiendo una costura en la parte inferior de una camiseta y recortando las mangas y el cuello para hacer asas. Si todo lo demás falla, puedes hacer el bien donando tus impresiones defectuosas.
Puedes reducir el desperdicio y ahorrar dinero en tu taller haciendo del control de calidad una prioridad. Mantén tu taller limpio, realiza siempre comprobaciones del arte y del equipo y comunícate con tu equipo sobre cada trabajo. Y, aún más importante, asegúrate de que tu personal sepa que la calidad y la reducción de impresiones defectuosas son un objetivo en tu taller por el que todos los empleados deben trabajar.
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